
Es la pregunta que angustia a todos los criadores: iba a recoger sus huevos frescos y, desde hace unos días, el ponedero permanece desesperadamente vacío. Su gallina ya no pone. ¿Hay que preocuparse? Que no cunda el pánico. Una interrupción de la puesta, ya sea repentina o progresiva, es un síntoma, no una enfermedad en sí misma. Las causas son múltiples, y van desde el ciclo natural más benigno (la muda, el invierno) hasta un problema medioambiental (estrés, alimentación) o un problema de salud (parásitos). Antes de sacar conclusiones precipitadas, esta guía de diagnóstico le ayudará a analizar la situación, punto por punto, para encontrar la causa y la solución adecuada.
Índice de esta guía
- 1. La Muda: La causa n.º 1 en otoño
- 2. La Falta de Luz: La pausa invernal
- 3. La Edad de la Gallina: La "jubilación"
- 4. La Alimentación: El combustible de la puesta
- 5. La Falta de Agua: El parón inmediato
- 6. Los Parásitos: El enemigo invisible (Piojillos Rojos & Gusanos)
- 7. El Estrés: El interruptor de la puesta
- 8. Estar Clueca: Quiere ser madre
- 9. El Ponedero: El huevo está puesto... pero en otro sitio
- 10. La Enfermedad: La señal de alerta
1. La Muda: La causa n.º 1 en otoño
- Síntomas: Su gallina pierde las plumas de forma espectacular. Parece "desaliñada" y el suelo está sembrado de plumas.
- Causa: La muda es un proceso natural y anual (a menudo a finales de verano o principios de otoño) en el que la gallina renueva su plumaje. La producción de plumas consume muchísimas proteínas. La gallina redirige toda su energía hacia esta tarea y, por tanto, deja de poner. Es completamente normal.
- Solución: Paciencia. Una muda dura entre 4 y 8 semanas. No estrese al animal. Puede ayudarla dándole un alimento más rico en proteínas y complementos alimenticios para fortalecer su organismo.
2. La Falta de Luz: La pausa invernal
- Síntomas: Llega el invierno, los días se acortan y la puesta se detiene en seco, incluso si sus gallinas parecen gozar de perfecta salud.
- Causa: El ciclo de puesta está directamente relacionado con las horas de luz solar. Una gallina necesita de 14 a 16 horas de luz al día para estimular su hipófisis, que desencadena la ovulación. Por debajo de las 12 horas, el sistema se pone naturalmente en pausa.
- Solución:
- La opción natural: Aceptar esta pausa. Es un descanso biológico merecido que permite a la gallina recuperar sus reservas. Volverá a poner en primavera.
- La opción "intensiva": Instalar una lámpara (con programador) en el gallinero para simular 14 horas de luz.
3. La Edad de la Gallina: La "jubilación"
- Síntomas: Su gallina tiene 3, 4 o 5 años. Ponía bien, luego cada vez menos, y ahora ya no pone en absoluto.
- Causa: Una gallina nace con una reserva definida de óvulos. Una ponedora de "alto rendimiento" (tipo rubia) es muy productiva durante 2 o 3 años, y luego su puesta disminuye de forma natural.
- Solución: Ninguna. Su gallina está jubilada. Seguirá ofreciéndole su compañía, limpiando el jardín y produciendo abono. Es el momento de integrar nuevas gallinas jóvenes.
4. La Alimentación: El combustible de la puesta
- Síntomas: La puesta disminuye, las cáscaras se vuelven blandas o frágiles, y luego la puesta se detiene.
- Causa: Es el error n.º 1 del principiante. Una gallina no puede producir un huevo (rico en proteínas y calcio) cada día solo con sobras de comida o una mezcla de granos
