
El canto del gallo a lo lejos, la alegría de descubrir un huevo aún caliente en el ponedero... Criar gallinas ponedoras es mucho más que una simple producción de huevos frescos. Es un retorno a la naturaleza, un paso hacia la autosuficiencia, una fantástica actividad educativa para los niños y una fuente de satisfacción diaria. Sin embargo, para que el sueño no se convierta en un dolor de cabeza, una buena preparación es esencial. ¿Qué gallinero elegir? ¿Qué dar de comer a las gallinas? ¿Cómo garantizar su bienestar y salud? Esta guía completa está diseñada para acompañarle paso a paso, desde el primer pollito hasta su primera tortilla casera, ofreciéndole todas las claves para tener éxito en su proyecto de cría familiar o semiprofesional.
Índice de esta guía
- 1. ¿Por qué criar gallinas ponedoras? Ventajas concretas
- 2. Elegir la raza de gallina: más allá de la estética
- 3. El hábitat ideal: diseñar un gallinero funcional y seguro
- 4. La alimentación: el combustible para huevos de calidad
- 5. Los cuidados diarios y semanales: rutina y observación
- 6. La reproducción: del huevo fertilizado a la eclosión
- 7. Criar a los pollitos: las 6 primeras semanas, la base de la vida
- 8. La puesta: comprender el ciclo y optimizar la recolección
- 9. La salud del gallinero: prevención, reconocimiento y tratamiento de enfermedades
- 10. Normativa, buena vecindad y ciclo de vida de las gallinas
1. ¿Por qué criar gallinas ponedoras? Ventajas concretas
El creciente interés por las gallinas en el jardín no es una moda pasajera, sino el reflejo de beneficios tangibles y duraderos para el criador aficionado o semiprofesional.
Huevos de una calidad y un sabor inigualables
El consumo de huevos frescos, puestos esa misma mañana, es la primera y más evidente de las ventajas. Sus yemas suelen ser más coloridas, su textura más firme y su sabor incomparablemente más rico que el de los huevos industriales. Esta diferencia se explica por la alimentación variada de sus gallinas (que incluye hierbas, insectos y restos de calidad) y por la ausencia de un almacenamiento prolongado. Usted tiene un control total sobre la alimentación de sus animales, lo que le garantiza un producto sin OMG indeseados ni aditivos. Es la promesa de una trazabilidad irreprochable, desde el gallinero hasta su plato.
Aliadas ecológicas para su jardín
Lejos de ser simples consumidoras de grano, las gallinas son verdaderas aliadas para cualquier jardinero. Se deleitan con numerosas plagas como babosas, caracoles, gusanos, orugas y ciertos insectos portadores de enfermedades para los cultivos. Al escarbar el suelo, contribuyen a la aireación de la tierra y al control de las malas hierbas (adventicias). Sus deyecciones, ricas en nitrógeno, fósforo y potasio, son un excelente abono natural para su huerto (después de pasar por el compostaje para evitar "quemar" las plantas), encajando perfectamente en un enfoque de jardinería biológica y circular. No obstante, se recomienda mantenerlas en una zona delimitada para evitar que dañen sus plantas más frágiles.
Una contribución significativa a la reducción de residuos orgánicos
La cría de gallinas ponedoras es una solution sencilla y eficaz para aprovechar una parte importante de sus residuos alimentarios. Una gallina puede ingerir hasta 150 kg de restos de cocina al año, transformando lo que se desperdiciaría en proteínas de alta calidad (huevos). Esto incluye peladuras de verduras, restos de pasta, arroz, pan duro, lechuga mustia... un auténtico proceso de compostaje con patas que reduce considerablemente el volumen de sus cubos de basura, a la vez que ofrece una fuente de proteínas adicional para sus animales.
Un vínculo enriquecedor y educativo con los seres vivos
Más allá de los beneficios prácticos, criar gallinas aporta un bienestar indudable. Observar su complejo comportamiento social, su jerarquía y su interacción con el entorno es fascinante. Es una actividad relajante y una excelente manera de enseñar a los niños el respeto por la vida, el ciclo de la naturaleza y el origen de sus alimentos. Las gallinas pueden volverse muy dóciles e incluso cariñosas, aportando una dimensión extra a su hogar.
2. Elegir la raza de gallina: más allá de la estética
La elección de la raza es una decisión fundamental que debe guiarse por sus objetivos principales, su entorno y su experiencia. No olvide que una gallina vive una media de 5 a 10 años, por lo que se trata de un compromiso a largo plazo.
| Raza | Producción anual de huevos | Color de los huevos | Carácter | Rusticidad / Adaptabilidad | Particularidades / Consejos |
|---|---|---|---|---|---|
| Las campeonas de la puesta: productividad y rendimiento | |||||
| Gallina Roja (Híbrida) | De 250 a 300 huevos/año | De rubio a marrón claro | Muy dócil, fácil de cuidar, poco asustadiza | Excelente, se adapta a todos los climas | Ideal para principiantes. Producción óptima durante 2-3 años, luego desciende. |
| Marans | De 150 a 200 huevos/año | Chocolate oscuro (muy codiciada) | Tranquila, buena ponedora de invierno | Buena, soporta bien el frío | Raza mixta (carne y puesta). Huevos con una estética única. |
| Leghorn | Unos 250 huevos/año | Blanco puro | Viva, activa, a veces más asustadiza | Muy buena, resistente al calor | Ideal para grandes terrenos. Consume poco. |
| Sussex | De 180 a 220 huevos/año | De rubio a crema | Dócil, tranquila, buena incubadora | Muy buena, polivalente | Raza mixta, buena carne. Se adapta a diversos entornos. |
| Harco o Cuco | De 200 a 250 huevos/año | Marrón / Rubio | Robusta, fácil de criar | Excelente, muy rústica | Plumage estético. Buen equilibrio para una cría familiar productiva. |
| Las gallinas fáciles de cuidar y adaptadas a las familias | |||||
| Sedosa del Japón | De 80 a 120 huevos/año | De crema a blanco roto | Extremadamente tranquila, dulce, buena incubadora | Sensible a la humedad y al frío intenso (plumaje no impermeable) | No vuela. Ideal para niños y espacios pequeños. Piel negra, 5 dedos. |
| Brahma | Unos 150 huevos/año (sobre todo en invierno) | De rubio a claro | Muy dulce, majestuosa, tranquila | Excelente, muy resistente al frío | Tamaño grande. Conviene para climas fríos. Muy buena incubadora. |
| Cochinchina | De 100 a 150 huevos/año | De rubio a crema | Muy tranquila, poco activa, buena incubadora | Buena, resistente al frío | Tamaño grande, plumaje abundante. Excelente gallina ornamental. |
Más allá de la puesta y el carácter, la estética (color del plumaje, tamaño, forma de la cresta) puede ser un factor de elección para los apasionados de la ornamentación que buscan razas más originales. La rusticidad también es esencial: si vive en una región con inviernos duros o veranos calurosos, elija razas adaptadas al clima para asegurar su bienestar y productividad.
3. El hábitat ideal: diseñar un gallinero funcional y seguro
El gallinero es el corazón de la cría. Debe diseñarse como un espacio de vida completo que responda a las necesidades fundamentales de sus gallinas: seguridad, confort, higiene y funcionalidad. No descuide ninguno de estos aspectos, ya que son la garantía de la salud y el bienestar de sus aves.
La ubicación y el tamaño del gallinero
Elija un lugar protegido de los vientos dominantes y de la humedad. Lo ideal es que el gallinero tenga una orientación este-sureste para aprovechar el sol de la mañana, sin quedar expuesto a pleno sol por la tarde en verano. Prevea un tamaño suficiente: cuente con un mínimo de 0,5 a 1 m² por gallina en el interior del gallinero para razas de tamaño medio, y un espacio exterior (corral con hierba) de al menos 10 a 20 m² por gallina para permitirles picotear y estirar las patas.
Los elementos esenciales de un gallinero bien diseñado
-
- Un dormitorio con perchas: Las gallinas tienen el instinto natural de dormir en altura para sentirse seguras. Instale perchas (redondas u ovales, de unos 4-5 cm de diámetro) a alturas idénticas (a un mínimo de 40-50 cm del suelo) para evitar peleas por la jerarquía. Prevea unos 20 cm lineales de percha por gallina.
- Una zona de puesta (ponederos): Las gallinas necesitan intimidad y oscuridad para poner. Un ponedero para cada 3 o 4 gallinas suele ser suficiente. Debe ser de fácil acceso para usted y estar aislado del suelo por higiene. Para animar a las gallinas a poner en el lugar adecuado y mantener los huevos limpios, la instalación de ponederos para gallinas es la mejor solución. Algunos modelos con fondo inclinado permiten incluso que los huevos rueden hacia un colector, protegidos de picotazos, roturas y suciedad, ofreciendo una higiene óptima y una recolección simplificada.
- Una ventilación eficaz: Indispensable para evacuar la humedad, el amoníaco (procedente de las deyecciones) y el polvo, sin crear corrientes de aire directas. Son preferibles las aberturas elevadas (rejillas o ventanas pequeñas).
- Una protección total contre los depredadores: Este es un punto crítico. El gallinero debe ser una auténtica fortaleza. La malla debe enterrarse entre 30 y 40 cm para evitar la entrada de animales excavadores (zorros, comadrejas). Las aberturas deben estar aseguradas. Piense también en los depredadores aéreos (aves de rapiña) si sus gallinas están en un espacio abierto.
- Facilidad de limpieza: Un gallinero fácil de limpiar previene enfermedades y parásitos. Opte por materiales lisos y lavables (plástico, madera tratada).
Un suelo limpio y seco: el truco de las rejillas para una higiene irprochable
El contacto prolongado con las deyecciones y la humedad son las principales causas de pododermatitis (enfermedades de las patas), problemas respiratorios y proliferación de parásitos (coccidiosis, ácaro rojo). El uso de rejillas para gallinero de plástico en la zona del dormitorio es una solución professionnelle muy eficaz y cada vez más adoptada por los criadores preocupados por el bienestar y la higiene. Permiten elevar a las gallinas por encima de sus excrementos durante la noche, garantizando patas siempre secas, un plumaje limpio y una reducción significativa de los riesgos sanitarios. Las deyecciones caen a través de las rejillas y pueden recogerse fácilmente en una bandeja o lona, simplificando enormemente la limpieza diaria y semanal.
Alternativa: la cría en jaulas para una gestión optimizada
Por razones de optimización del espacio, higiene rigurosa (especialmente para la producción de huevos de consumo en mayores cantidades) o para proyectos profesionales, la cría de gallinas en baterías de jaulas es una opción. Una jaula de cría para gallinas ponedoras está diseñada para maximizar el confort y la higiene individual de cada gallina o pequeño grupo. Están equipadas con un fondo inclinado para la recolección automática de huevos, comederos y bebederos integrados, lo que garantiza una higiene perfecta, una gestión simplificada de la alimentación y una reducción drástica del riesgo de contaminación de los huevos. Este tipo de cría, aunque genera debate para las gallinas de consumo común, es muy valorado para los reproductores o por razones sanitarias específicas.
4. La alimentación: el combustible para huevos de calidad
La alimentación es el pilar de la salud de sus gallinas y de la calidad de sus huevos. Una gallina ponedora tiene necesidades nutricionales específicas y elevadas, especialmente de calcio.
El alimento completo: la base indispensable para una buena puesta
El alimento granulado o en migajas para gallinas ponedoras está especialmente formulado para cubrir la totalidad de sus necesidades de proteínas (alrededor del 16-18%), energía, vitaminas y, sobre todo, minerales, con especial atención al calcio (alrededor del 3-4%). Una carencia de calcio se traduce en huevos con cáscara blanda o sin ella. Este alimento debe distribuirse a voluntad, ya que a una gallina ponedora nunca le debe faltar comida. El consumo medio es de unos 120 a 150 gramos por gallina al día, según la raza y el nivel de puesta. Puede optar por alimentos sin OMG o ecológicos para una calidad superior.
El papel crucial de los aportes complementarios
Además del alimento completo, diversos aportes son beneficiosos:
- El grit y las conchas de ostra trituradas: Indispensables. El grit (pequeñas piedras) ayuda al molleja de la gallina a triturar los alimentos. Las conchas de ostra trituradas proporcionan un aporte adicional de calcio directamente asimilable, garantizando cáscaras sólidas. Déjelos a su disposición en un recipiente pequeño separado.
- El acceso a la hierba y a los insectos: La hierba fresca aporta vitaminas y fibra. Los insectos y gusanos son una excelente fuente de proteínas naturales que mejoran el color de la yema y el sabor. Por eso es tan importante un corral exterior.
- Los restos de cocina: Como se ha mencionado, los restos pueden complementar la dieta. Priorice las verduras cocidas, la pasta, el arroz, el pan duro (humedecido) y evite todo lo que sea demasiado salado, picante, dulce, mohoso o tóxico (aguacate, chocolate, cebolla cruda, peladuras de patata verdes, hojas de tomate o de ruibarbo).
5. Los cuidados diarios y semanales: rutina y observación
Criar gallinas exige un poco de rigor, pero estos gestos sencillos, realizados diaria o semanalmente, son la garantía de un gallinero sano y productivo. La observación atenta de sus animales es su mejor herramienta de prevención.
La rutina diaria: los gestos esenciales
- Verificar el agua y la comida: Asegúrese de que los comederos estén siempre llenos y que el agua de los bebederos esté fresca y limpia. Este es el paso más importante.
- Recoger los huevos: Todos los días, para garantizar su frescura, evitar roturas y minimizar el riesgo de suciedad o picoteos.
- Observar a las gallinas: Dedique unos minutos a observar el comportamiento de sus aves. Una gallina aislada, decaída, con las plumas erizadas o con deyecciones anormales es una señal de alerta. Compruebe la ausencia de heridas o parásitos.
Alimentar sin desperdiciar y sin atraer plagas: la importancia de un comedero adecuado
El alimento dejado al aire libre es una invitación para ratas, ratones, aves silvestres y otras plagas, que no solo consumen la comida, sino que también pueden transmitir enfermedades. Lo ideal es utilizar un comedero para gallinas diseñado para proteger el alimento. Los comederos de pedal son la solución más eficaz e higiénica para la cría familiar y semiprofesional: solo se abren cuando la gallina se sube al pedal, haciendo que el alimento sea inaccesible para otros animales. También reducen considerablemente el desperdicio de comida.
Agua limpia a voluntad: ¡nunca sin agua!
El agua es tan esencial como la comida. Una gallina bebe alrededor de 0,25 a 0,5 litros de agua al día, más en épocas de calor. Debe tener acceso permanente a agua limpia y fresca. Un bebedero para gallinas de tipo sifón (con patas o colgante) es indispensable para evitar que el agua se ensucie con tierra, deyecciones o cama. Limpie los bebederos a diario con agua y un desinfectante suave para eliminar algas y el biofilm, fuentes de bacterias.
La limpieza semanal y mensual
- Semanal: Raspado de las deyecciones bajo las perchas, renovación de la cama en los ponederos y en el suelo (si no se usan rejillas). Limpieza a fondo de comederos y bebederos.
- Mensual (o más a menudo si es necesario): Limpieza completa del gallinero, paredes, perchas, y desinfección con un producto específico (amonio cuaternario, cal). Pensez aussi au cajón de arena/tierra para su baño de polvo, esencial para su higiene.
6. La reproducción: del huevo fertilizado a la eclosión
Si le atrae la idea de presenciar el nacimiento de pollitos de sus propias gallinas, tiene varias opciones: la incubación natural o la incubación artificial.
La incubación natural: el instinto maternal
Algunas razas de gallinas (Brahma, Sedosa del Japón, Cochinchina, Sussex) tienen un fuerte instinto maternal. Una gallina clueca se instala sobre sus huevos (unos 10 a 15 huevos), los voltea con regularidad y solo deja el nido para alimentarse y defecar. Ella misma garantiza la temperatura y la humedad necesarias. Es un método sencillo y natural, pero depende de la disposición de la gallina y puede interrumpirse.
La incubación artificial: la precisión tecnológica al servicio de la eclosión
La incubación artificial ofrece un control total sobre el proceso, con tasas de éxito a menudo superiores y la posibilidad de criar un mayor número de pollitos simultáneamente. La incubación de un huevo de gallina dura 21 días. La elección de una buena incubadora de huevos es determinante para el éxito de la operación.
Para una máxima tranquilidad y éxito, se recomienda encarecidamente una incubadora automática: gère sola la temperatura, la humedad y el volteo de los huevos (esencial para evitar que el embrión se adhiera a la cáscara). Marcas reconocidas como los modelos de Incubadoras Cimuka ofrecen fiabilidad, precisión y durabilidad de nivel profesional, incluso en los modelos pequeños destinados a particulares exigentes o criaderos semiprofesionales. Su termostato digital y su higrometría regulada garantizan condiciones óptimas para el desarrollo de los embriones.
7. Criar a los pollitos: las 6 primeras semanas críticas
La cría de los pollitos es una fase delicada que requiere una atención especial. Las seis primeras semanas son cruciales para su desarrollo y supervivencia.
La criadora: un entorno controlado
Los pollitos recién nacidos son incapaces de regular su temperatura corporal. Deben colocarse en una "criadora", un espacio cerrado, limpio, seco, protegido de las corrientes de aire y, sobre todo, con calefacción. La temperatura inicial debe ser de unos 35-37 °C bajo la fuente de calor durante la primera semana, y luego disminuir entre 2 y 3 °C cada semana hasta que estén completamente emplumados (hacia las 4-6 semanas). Utilice una lámpara calefactora o un panel radiante. El suelo debe estar cubierto con una cama absorbente (virutas de madera no tratadas) y no resbaladiza para evitar problemas en las patas.
Alimentación y suministro de agua específicos
Los pollitos tienen necesidades nutricionales muy elevadas. Necesitan un alimento de "iniciación" o "primer ciclo" muy rico en proteínas (alrededor del 20-24%), vitaminas y minerales. Este alimento debe distribuirse en un comedero adaptado a su pequeño tamaño para evitar desperdicios y suciedad. El agua fresca y limpia debe estar disponible de forma permanente en un bebedero diseñado específicamente para pollitos (con un borde poco profundo o tetinas) para evitar ahogamientos. Se pueden añadir electrolitos y vitaminas solubles al agua durante los primeros días para ayudarlos en el arranque.
La higiene: una prioridad absoluta
La cama debe cambiarse con mucha regularidad, incluso a diario los primeros días, para prevenir la coccidiosis y otras enfermedades relacionadas con la humedad y las deyecciones. Limpie y desinfecte a diario comederos y bebederos.
8. La puesta: comprender el ciclo y optimizar la recolección
¡La puesta es el momento más esperado por el criador! Comprender el ciclo y adoptar buenas prácticas permite optimizar su producción.
El inicio de la puesta y su ritmo
Una gallina joven empieza a poner entre las 18 y 24 semanas de edad (alrededor de los 4,5 a 6 meses), según la raza. Después, pone una media de un huevo al día durante 2 o 3 años, con variaciones. El ciclo de puesta está influenciado por la luz diurna: la puesta disminuye notablemente en invierno (días más cortos) y se detiene por completo durante el periodo de muda (renovación anual del plumaje, generalmente en otoño), que dura varias semanas. La iluminación artificial (de 14 a 16 horas de luz al día) puede ayudar a mantener la puesta en invierno, pero no se recomienda por el bienestar de la gallina.
La recolección, almacenamiento y acondicionamiento de los huevos
Recoja los huevos todos los días, idealmente por la mañana. Esto garantiza su frescura, evita que se ensucien con las deyecciones o se rompan, y reduce la tentación de las gallinas de picotearlos. Un huevo limpio que no se ha lavado posee una cutícula natural que lo protege de las bacterias; puede conservarse durante varias semanas en un lugar fresco y seco (idealmente a 12-18 °C), con la punta hacia abajo para mantener la yema centrada. Para el almacenamiento de grandes cantidades, el uso de un cartón o bandeja para huevos es ideal. Para la manipulación y evitar roturas, un elevador de huevos (o pinza para huevos) puede resultar muy práctico. Y si desea compartir su producción o enviar huevos a sus seres queridos, una caja para huevos lista para enviar garantiza un transporte seguro y una presentación profesional.
9. La salud del gallinero: prevención, reconocimiento y tratamiento de enfermedades
La prevención es la piedra angular de la salud de sus aves. Un entorno limpio, bien alimentado y con poco estrés es menos propenso a las enfermedades. Aprenda a reconocer los signos tempranos para actuar rápidamente.
Las principales amenazas: parásitos internos y externos
- Los gusanos intestinales: Las gallinas pueden verse infestadas por diversos tipos de gusanos (ascaris, capilarias). Los síntomas incluyen pérdida de peso a pesar de tener buen apetito, deyecciones líquidas y plumaje apagado. Se aconseja desparasitar a las gallinas de dos a cuatro veces al año (en primavera y otoño, o más si disponen de un terreno amplio) con un producto adecuado disponible en su veterinario o farmacia (por ejemplo, Flubendazole). Una buena higiene del corral y del gallinero reduce la presión parasitaria.
- Los ácaros rojos: Estos minúsculos ácaros son la pesadilla de los criadores. Se esconden durante el día en las rendijas del gallinero y salen por la noche para alimentarse de la sangre de las gallinas, provocando anemia, estrés, descenso en la puesta y debilitamiento general. Inspeccione su gallinero con regularidad, sobre todo debajo de las perchas y en las grietas. Utilice productos específicos (tierra de diatomeas en polvo, insecticidas para gallineros). Una limpieza periódica con vapor también puede ser muy eficaz.
- Otros parásitos externos: Pulgas, garrapatas, piojos masticadores (que se alimentan de las plumas). Un baño de polvo (un cajón con arena, ceniza de madera y tierra de diatomeas) ayuda a las gallinas a deshacerse de una parte de estos parásitos.
Enfermedades comunes: signos y acciones
- La coccidiose: Enfermedad parasitaria intestinal, frecuente en pollitos jóvenes, provocada por protozoos. Síntomas: deyecciones líquidas y con sangre, decaimiento, pérdida de peso, alta mortalidad. Prevención: higiene impecable y cama siempre seca. Tratamiento con anticoccidianos (bajo consejo veterinario).
- El coriza infeccioso: Enfermedad respiratoria bacteriana muy contagiosa. Síntomas: estornudos, secreción nasal, ojos llorosos e hinchados, dificultades respiratorias. Requiere un tratamiento antibiótico rápido recetado por un veterinario.
- La pasteurelosis (cólera aviar): Infección bacteriana aguda o crónica. Síntomas: muerte súbita (forma aguda), diarrea, letargo, cresta cianótica. Muy contagiosa.
- El picoteo y el canibalismo: Comportement a menudo relacionado con el estrés (hacinamiento, aburrimiento, carencias alimentarias, luz demasiado intensa). Consulte nuestra guía dedicada al picoteo en las codornices; los principios son aplicables. Aísle a las víctimas y corrija la causa.
¿Cuándo consultar a un veterinario?
Si varias gallinas están enfermas, si los síntomas son graves (dificultades respiratorias, sangre en las deyecciones, parálisis) o si la enfermedad no remite tras los primeros cuidados. Priorice a un veterinario con experiencia en aves de corral.
10. Normativa, buena vecindad y ciclo de vida de las gallinas
Aunque la cría familiar de gallinas suele ser sencilla, conviene tener en cuenta algunos aspectos legales y prácticos para una convivencia armoniosa.
La normativa local: infórmese en su ayuntamiento
En general, la cría de gallinas por parte de particulares está autorizada. Sin embargo, su municipio puede tener normativas locales o bandos municipales que limiten el número de gallinas permitidas o prohíban los gallos (debido al ruido). Puede requerirse una declaración previa en el ayuntamiento a partir de cierto número de animales. Infórmese siempre en su ayuntamiento antes de comenzar.
La buena vecindad: prevenir molestias
Para evitar conflictos, preste atención a las posibles molestias:
- El ruido: El canto del gallo es evocador pero puede ser motivo de discordia con los vecinos. Piénselo bien si vive en una zona urbana densa. Las gallinas suelen ser discretas, salvo en situaciones de estrés o al poner un huevo.
- Los olores: Un gallinero limpio y desinfectado con regularidad no debe oler mal. Si aparecen malos olores, es un signo de falta de higiene.
- Las plagas: Una buena gestión de los comederos y de la higiene limitará la presencia de ratas y moscas.
El ciclo de vida y la "jubilación" de las gallinas
Una gallina ponedora es más productiva durante sus primeros 2 o 3 años. Posteriormente, su puesta disminuye progresivamente. ¿Qué hacer con una gallina que ya no pone o pone muy poco? Tiene varias opciones:
- Quedársela: Las gallinas pueden vivir hasta 8-10 años y seguir aportando vida al jardín, incluso sin poner huevos.
- Darla en adopción: Muchos particulares o asociaciones pueden estar interesados en ofrecer una "jubilación" a sus gallinas.
- Consumirla: Las gallinas de desvieje pueden consumirse en caldos o guisos, aunque su carne sea más firme.
¡Su aventura como criador comienza ahora!
Criar gallinas es una aventura increíblemente enriquecedora, al alcance de todos con la información adecuada y el material correcto. Desde la selección de la raza hasta la recolección de sus primeros huevos frescos, cada etapa es un descubrimiento. Al invertir en un equipamiento de calidad, maximiza sus posibilidades de lograr una cría sana, productiva y alegre.
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