Listado de productos por marca OLBA
Desde 2000, OLBA desarrolla en los Países Bajos equipos para la cría avícola con un enfoque que apreciamos especialmente en Eggceterra: conocer al animal, comprender el día a día del criador y transformar los problemas encontrados sobre el terreno en productos sencillos, prácticos y especialmente bien pensados.
Bebederos, comederos, ponederos, equipos para pollitos o accesorios de cría: algunos productos OLBA cumplen funciones muy sencillas. Sin embargo, detrás de esta aparente simplicidad suele haber un importante trabajo de diseño. Porque cuando un equipo debe utilizarse, llenarse, limpiarse o manipularse todos los días durante varios años, son a menudo los detalles los que marcan la diferencia.
Una historia nacida de la cría
La historia de OLBA comienza mucho antes de la creación de la empresa. Su fundador, Douwe Oldenbanning, ya criaba diferentes especies de aves y aves de corral a los 12 años. Esta pasión le llevó progresivamente hacia la avicultura profesional.
Después de varios años de experiencia con aves de corral e incubadoras, y tras haber trabajado para una de las mayores plantas de incubación de Europa, funda OLBA B.V. en 2000 en los Países Bajos.
Los inicios están directamente relacionados con la cría: la oficina y el almacén se instalan en la granja familiar y la actividad de OLBA sigue asociada, durante sus primeros años, a la cría de pollos de engorde.
Tras la adquisición de Therbo/Broedmij en 2003 y el rápido desarrollo de la empresa, Douwe Oldenbanning decide en 2005 abandonar la cría para dedicar más tiempo al desarrollo de productos y a la innovación. OLBA se instala en Coevorden en 2008 y posteriormente desarrolla sus propios medios de producción.
Esta historia explica muchas cosas de los productos OLBA actuales: la marca no nació de un catálogo de material de cría, sino de personas que conocen a los animales y la realidad sobre el terreno.
Conocer al animal, pero también a quien lo cuida
Para diseñar un buen equipo de cría, conocer al animal es esencial. Hay que comprender su forma de beber, comer, poner huevos, crecer y comportarse.
Pero eso no es suficiente. También hay que comprender el día a día del criador: llenar los comederos, renovar el agua, limpiar los equipos, limitar el desperdicio, evitar las algas, recoger los huevos o mantener un material que, en ocasiones, se utilizará al aire libre durante años.
Es este doble conocimiento del animal y del criador el que encontramos en los mejores productos OLBA.
Un bebedero debe permitir que las aves beban correctamente. Pero un bebedero realmente bien diseñado también debe mantenerse estable, conservar el agua lo más limpia posible, ser fácil de llenar y permitir una limpieza eficaz. Un comedero ROBUST® debe distribuir el alimento, pero su diseño también puede contribuir a limitar el desperdicio y facilitar su uso diario.
A veces son pequeños detalles. Pero cuando un gesto se repite todos los días durante varios años, un pequeño detalle de diseño puede convertirse en una gran diferencia en el uso cotidiano.
Los mejores productos a veces empiezan con un problema
En OLBA, el desarrollo de productos no consiste únicamente en imaginar nuevas referencias. La marca concede una gran importancia a la mejora continua de sus productos y a las necesidades transmitidas por sus clientes y colaboradores.
Un problema encontrado en una explotación puede convertirse así en el punto de partida de una reflexión: ¿por qué este equipo resulta difícil de limpiar? ¿Por qué se desperdicia tanto alimento? ¿Cómo conservar el agua más limpia? ¿Cómo simplificar esta manipulación? ¿Existe una forma mejor de responder a esta necesidad del animal o del criador?
Y cuando no existe una solución realmente satisfactoria, OLBA es capaz de trabajar sobre el problema para imaginar, desarrollar y posteriormente fabricar una respuesta.
Un buen producto responde a una necesidad. Los mejores a veces empiezan con un problema que un criador se ha tomado el tiempo de señalar.
Productos mejorados continuamente
En OLBA, el desarrollo no termina cuando un producto llega al mercado. La marca concede una gran importancia a la mejora de sus equipos existentes y al desarrollo de nuevas soluciones, especialmente a partir de las necesidades e ideas transmitidas por sus clientes y colaboradores.
Este enfoque se refleja en elementos que a veces son difíciles de percibir en una simple fotografía: la forma de una pieza, la elección de un material, el acceso para la limpieza, la estabilidad, la resistencia a los rayos UV, la reducción de la luz en un depósito de agua, la limitación del desperdicio o incluso la posibilidad de desmontar fácilmente un equipo.
Por separado, cada uno de estos detalles puede parecer insignificante. Repetidos todos los días durante varios años de cría, marcan toda la diferencia.
Productos sencillos en apariencia, muy trabajados en los detalles
Esta filosofía se encuentra en numerosos productos OLBA seleccionados por Eggceterra.
Optimus: dos años para replantear un objeto tan sencillo como un bebedero
El bebedero Optimus es probablemente uno de los mejores ejemplos de la forma de trabajar de OLBA. Sin embargo, su función es elemental: poner una reserva de agua a disposición de las aves. Pero antes de llegar al producto que se comercializa actualmente, OLBA dedicó dos años a su desarrollo y a sus pruebas.
Este trabajo permitió reflexionar sobre numerosos problemas que aparecen cuando un bebedero se utiliza a diario: limpieza del depósito, desarrollo de algas, estabilidad una vez lleno, durabilidad de los componentes, regulación del nivel de agua o facilidad de manipulación.
Su depósito es desmontable para permitir un acceso real al interior durante la limpieza. Su diseño busca una buena estabilidad una vez lleno, el depósito opaco contribuye a limitar la luz que favorece el desarrollo de algas y los materiales están adaptados al uso exterior. OLBA también ha trabajado detalles como la válvula, las juntas, la regulación del nivel de agua o el encaje de las diferentes partes para reducir el volumen necesario para el almacenamiento y el transporte.
Dos años de desarrollo y pruebas para un bebedero: esto resume bastante bien la filosofía de OLBA. La función parece sencilla, pero cada detalle puede trabajarse para mejorar el producto tanto para el animal como para el criador.
MyCozyNest: partir del comportamiento de la gallina
La misma lógica se encuentra en el ponedero MyCozyNest. Su diseño parte de las necesidades naturales de la gallina y de la necesidad de proteger los huevos, ofreciendo al mismo tiempo al criador un equipo sencillo de instalar y mantener.
El material interior y el uso de una cama adecuada contribuyen a proteger los huevos frente a los golpes. El ponedero se fabrica en la planta de moldeo de plástico de OLBA en Coevorden.
Una vez más, el producto está pensado tanto para el animal que lo utiliza como para el criador que tendrá que ocuparse de él.
AviAqua: otra forma de gestionar el suministro de agua
Con los bebederos AviAqua, OLBA propone un depósito de agua cerrado que puede equiparse con diferentes sistemas de suministro de agua según las necesidades de la explotación: cazoletas, vasos o tetinas.
Esta modularidad ilustra otra característica que apreciamos en OLBA: no imponer sistemáticamente una única forma de hacer las cosas cuando un equipo puede adaptarse a diferentes usos.
Un comedero muy sencillo también puede ser un excelente producto
El comedero tolva antidesperdicio OLBA de 6 kg ilustra otra faceta de esta filosofía. El principio de un comedero tolva es extremadamente sencillo y existen numerosos modelos comparables en el mercado. Sin embargo, la diferencia se aprecia sobre todo con el uso: distribuye eficazmente el alimento, limita el desperdicio y su diseño especialmente robusto permite utilizarlo durante años.
No es necesariamente el producto más espectacular de la gama OLBA, pero precisamente por eso resulta interesante: incluso un equipo muy sencillo puede convertirse en un excelente producto cuando su diseño cumple correctamente su función y resiste un uso diario.
Una fabricación realizada en gran parte en los Países Bajos
OLBA no se limita a desarrollar sus productos en los Países Bajos: una gran parte de su gama también se fabrica allí.
En Coevorden, la empresa dispone de sus propios medios de producción, especialmente para el trabajo del metal y el moldeo por inyección de plástico. Este control de la producción permite a OLBA mantener el dominio sobre numerosos productos, pero también modificar una pieza, mejorar un diseño o desarrollar una nueva solución cuando aparece una necesidad.
Esta proximidad entre desarrollo y fabricación es especialmente coherente con la filosofía de la marca: observar, comprender, diseñar, fabricar, utilizar los comentarios del terreno y continuar mejorando.
OLBA en Eggceterra: una relación construida desde hace muchos años
Nuestro conocimiento de OLBA no se limita a los productos presentes en nuestro catálogo. Visitamos regularmente OLBA en los Países Bajos desde hace muchos años y mantenemos una relación directa con su dirección y sus equipos.
Esta proximidad física y humana nos permite conocer los productos, pero también comprender cómo se imaginan, desarrollan y fabrican.
Esta relación adquiere todo su sentido cuando un criador nos transmite un problema. Podemos hablar directamente de ello con OLBA, incluso cuando no se trata necesariamente de un defecto o de un producto existente. Una necesidad que todavía no está bien cubierta puede convertirse en una cuestión que resolver, después en una idea y, en ocasiones, en un nuevo producto.
La distancia entre el criador que encuentra un problema y las personas capaces de imaginar la solución es así especialmente corta.
Hacer llegar la experiencia del terreno hasta el fabricante
Esta forma de trabajar corresponde plenamente a la de Eggceterra. Las preguntas, observaciones y dificultades encontradas por nuestros clientes no sirven únicamente para aportar una respuesta individual: también nos permiten comprender mejor las necesidades reales de los criadores.
Cuando identificamos una problemática interesante, podemos transmitirla directamente a OLBA. El fabricante dispone después de la experiencia, las competencias de diseño y los medios de producción necesarios para estudiarla.
El criador encuentra el problema. Eggceterra lo escucha y lo transmite. OLBA puede estudiarlo, imaginar una solución y, cuando resulta pertinente, desarrollarla y fabricarla.
Es exactamente el tipo de relación que buscamos con nuestros fabricantes: una relación en la que la experiencia sobre el terreno pueda llegar realmente hasta las personas capaces de hacer evolucionar los productos.
¿Por qué hemos elegido OLBA?
Porque un equipo de cría no necesita ser espectacular para ser excelente. Ante todo debe responder a las necesidades del animal, funcionar correctamente y simplificar el día a día de quien lo utilizará durante años.
Valoramos en OLBA este conocimiento de la cría, la atención prestada a los detalles, la fabricación realizada en gran parte en los Países Bajos y, sobre todo, la capacidad de la empresa para escuchar la experiencia del terreno y seguir replanteándose sus productos cuando existe una forma mejor de hacer las cosas.
Productos diseñados por personas que conocen la cría, desarrollados a partir de necesidades reales y mejorados continuamente: eso es lo que buscamos en OLBA.
