
Seguramente lo ha notado al ir a recoger sus huevos: una de sus gallinas se niega obstinadamente a salir del nido. Eriza sus plumas, emite pequeños gritos roncos característicos (el cloqueo) y no duda en darle picotazos si acerca la mano. ¡Enhorabuena, su gallina se ha vuelto clueca! Este instinto maternal, aunque natural, puede percibirse como una oportunidad o como un problema, según sus objetivos. Si tiene un gallo y desea ampliar su plantel, es la ocasión perfecta. Pero si no dispone de macho o si le interesa su recolección diaria de huevos frescos, esta situación debe gestionarse rápidamente. En esta guía técnica, le explicamos cómo acompañar a una gallina clueca en las mejores condiciones o, por el contrario, cómo detener este comportamiento (hacer que "deje de estar clueca") de manera suave y eficaz.
En esta guía
1. Reconocer a una gallina clueca: las señales inconfundibles
Las ganas de incubar se desencadenan por un aumento hormonal (la prolactina), a menudo estimulado por el alargamiento de los días en primavera, la subida de las temperaturas, o simplemente la vista de una acumulación de huevos en el nido.
Los 4 síntomas de la incubación
- La ocupación del nido: Permanece postrada en el ponedero día y noche y solo sale una o dos veces al día para comer y beber rápidamente.
- El comportamiento defensivo: Eriza sus plumas para parecer más imponente y emite un sonido gutural (el cloqueo) para intimidarle.
- La interrupción de la puesta: Su organismo se centra por completo en el modo "incubación". Como se explica en nuestra guía sobre las causas de la interrupción de la puesta, una gallina clueca ya no pone huevos.
- La placa incubadora: Se arranca las plumas del pecho (el vientre) para poner su piel directamente en contacto con los huevos, lo que optimiza la transferencia de calor.
2. Dejarla incubar: ¿cómo preparar el nido y acompañarla?
Si tiene un gallo (o si ha comprado huevos fecundados) y la raza de su gallina tiene fama de ser buena madre (como la Gallina Sedosa, la Sussex o la Orpington), la incubación natural es una experiencia magnífica. Sin embargo, requiere preparación por su parte.
Asegurar y aislar a la futura madre
El mayor riesgo para una gallina que incuba en el gallinero ideal con las demás es que la molesten. Las otras gallinas vendrán a poner en su nido, con el riesgo de romper los huevos o de forzarla a abandonar. Se recomienda encarecidamente aislarla en un pequeño recinto o en una jaula de maternidad dedicada, en penumbra y tranquilidad.
El truco de los huevos falsos
Antes de confiarle sus preciados huevos fecundados, ponga a prueba su determinación. Coloque huevos falsos bajo ella durante 2 a 3 días. Si permanece constante y mantiene la temperatura, sustitúyalos discretamente por los huevos reales (idealmente de noche para no estresarla).
Alimentación y agua al alcance del pico
La gallina saldrá muy poco. Coloque un comedero pequeño y un bebedero muy cerca de su nido. La alimentación de la gallina durante este período debe ser rica y apetecible, ya que inevitablemente perderá peso (hasta un 20 % de su masa) durante los 21 días de incubación.
3. ¿Cómo hacer que una gallina deje de estar clueca de forma segura?
Si no desea pollitos, sobre todo no la deje incubar en vacío. Se agotaría inútilmente durante semanas esperando una eclosión que nunca llegará, poniendo su vida en peligro. Hay que "romper" este ciclo hormonal: es lo que se llama hacer que deje de estar clueca.
| Método | Eficacia | Explicación y Riesgo |
|---|---|---|
| Aislarla en una jaula de fondo enrejado (Recomendado) | ⭐⭐⭐⭐⭐ | Colocar a la gallina en una jaula elevada sin yacija (con agua y grano). El aire circula bajo su vientre, hace bajar su temperatura corporal y disipa las ganas de incubar en 2 a 4 días. Método más seguro y rápido. |
| Cerrar el acceso al gallinero durante el día | ⭐⭐⭐ | Obligarla a permanecer en el corral con hierba. A menudo intentará volver al nido con insistencia o incubar en un rincón del jardín. |
| El baño de agua fría (A EVITAR) | ❌ PELIGRO | Vieja creencia campesina muy cruel. Sumergir a la gallina en agua fría provoca un choque térmico, un estrés inmenso y puede provocar enfermedades respiratorias mortales. |
4. Salud y vigilancia: las precauciones de la incubación
La inmovilidad prolongada requiere una atención especial a la higiene y al bienestar de la ponedora. El agotamiento acecha rápidamente a una gallina que ya no se alimenta correctamente o que permanece en un nido mal mantenido.
Antes de cualquier incubación, sanee el nido renovando por completo la yacija. Compruebe su estado de salud general y vigile sus excrementos (que serán mucho más voluminosos y olorosos de lo habitual cuando abandone el nido, esto es normal). Vele también por que se mantenga bien hidratada durante los 21 días.
Nuestra selección para gestionar la incubación y el aislamiento
El consejo del experto
El uso de una jaula de cría de fondo enrejado es el verdadero secreto de los profesionales para hacer que una gallina deje de estar clueca con suavidad. Al retirarla del ambiente acogedor del nido y permitir que el aire refresque su vientre, el instinto de incubación se apaga de forma natural en menos de una semana. En cuanto deje de erizar sus plumas y retome un comportamiento activo, puede reintegrarla al grupo: volverá a poner huevos 2 a 3 semanas después.
¿Necesita ayuda para acondicionar sus espacios de aislamiento?
Para proteger a sus gallinas durante este período sensible, nuestro equipo está a su disposición.



